¿Turcos, otomanos, árabes?

elperiplo

La Revista Todo es Historia publicó en marzo de 2015 (n. 572, vol. 47, pp. 6-19) un artículo de mi autoría. Para ser más preciso: soy autor de su texto completo y seleccioné parte de las ilustraciones. Pero la redacción de la revista decidió el título y los subtítulos, como también el diseño y texto de la tapa de esa edición, que hace referencia tácita al artículo.

Todo es Historia tiene una larga y prestigiosa trayectoria en la difusión de la historia argentina. En los últimos años tiene todavía más mérito, porque da una dura lucha a mano limpia en una situación bastante inhóspita y con gran escasez de recursos. Todo es Historia es un medio de divulgación especializado y la totalidad de su equipo editorial está compuesto por académicos o profesionales de la historia. La mayoría de las contribuciones son sobre historia argentina; los redactores son sólidos en ese aspecto; pero no necesariamente tienen conocimientos sobre el Imperio Otomano tardío, que era uno de los temas cubiertos por mi artículo. Por eso el equipo de redacción cometió algunos errores para los cuales pido la indulgencia del lector.

Uno de los derechos que suelen reservarse las redacciones de diarios y revistas es el de darles a las colaboraciones su forma definitiva. No es costumbre consultar antes al quisquilloso autor, que se entera cuando ya ha salido de la imprenta toda la edición. Como me sucedió a mí.

En este caso, el primer error está en la tapa: “De Turquía a Buenos Aires. El periplo de los árabes” (sic). Es verdad que, como sinécdoque, a veces se llamaba “Turquía” a todo el Imperio Otomano, y que incluso documentos diplomáticos oficiales tenían como pie de imprenta en francés: “Légation de Turquie”. Hablando literalmente, no muchos árabes han hecho un periplo desde Turquía hasta Buenos Aires; personalmente no tengo noticia de ninguno.

El segundo error está en el título definitivo de la nota, que tras la intervención de los editores quedó así: “La amistad de Emín Arslán y Joaquín V. González. El primer cónsul turco-otomano en la Argentina” (sic). El título de mi original (reconozco que no tenía mucho impacto) era “Joaquín V. González, el Emir Emín Arslán y la inmigración siro-otomana”. Arslán era otomano, pero no era turco.

En la página 8, el comentario a la foto del vapor “Chili” dice que “la colectividad turca” (sic) brindó una cálida bienvenida al nuevo cónsul, llegado en 1910. En realidad se trataba de la colectividad de los otomanos de habla árabe, oriundos principalmente de las actuales Siria y Líbano. Sin embargo el pie de una foto de la página 11 muestra unos inmigrantes de esos lugares y aclara que los porteños los “mal denominaban” turcos; cien años después, la redacción de la revista también los mal denominó así en títulos y subtítulos. En la página 14, un subtítulo que tampoco es de mi pluma dice “Lazos diplomáticos Imperio Turco y Argentina” (sic).

En resumen, la vieja Siria de mi original otomana pero árabe fue turquificada sin piedad por ingenuos y bienintencionados redactores que fueron más lejos que todos los sultanes de la Casa de Ozmán…

Otros errores pueden parecer comparativamente triviales, pero no dejan de causar cierta mortificación en un obsesionado con los detalles como el que esto escribe. Por ejemplo el recuadro introductorio de la página 7, donde se dice que Arslán difundió la cultura del Oriente en “obras de ficción escritas en árabe y en francés” (sic). En realidad Arslán escribió una novela en árabe y otra en castellano; en francés sólo escribió artículos periodísticos pero no obras de ficción.

A pesar de esos tropiezos predomina en mí un sentimiento de gratitud hacia Todo es Historia por haberme ayudado en la tarea de recuperar un personaje histórico que merecería ser mucho más estudiado.[/read]

Publicado por

Pablo Tornielli

Leyes, política, idiomas, culturas, música, literatura

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