Los preludios de un genocidio

kirakosyan Se presentó recientemente la obra “Jóvenes Turcos. Antecedentes históricos y geopolíticos del Genocidio Armenio”, de John Sahakí Kirakosyan (ISBN 978-987-693-679-8, 1a edición, Buenos Aires 2015, Ediciones Ciccus, traducción de Alberto Dikran Kahvedjian, prólogo de Gabriel Sivinian).

El autor J. S Kirakosyan (Ereván 1929 – Moscú 1985) fue un historiador, politólogo y funcionario de la República Socialista Soviética de Armenia (de la que fue Ministro de Asuntos Exteriores desde 1975 hasta su muerte).

Esta obra, la más importante de Kirakosyan, fue escrita entre 1982 y 1983. Existe una traducción al inglés (“The Armenian Genocide: The Young Turks Before the Judgment of History”). La edición de Ciccus es la primera en idioma castellano.

El libro es accesible para un público bien formado en la historia armenia o en la historia tardía del Imperio Otomano. Es una obra erudita extensamente fundada con citas tanto de publicaciones de la época que analiza (básicamente entre 1890 y 1914) como de trabajos más modernos. Es de gran valor aún para el lector que no comparta las conclusiones de Kirakosyan, que observa y analiza los hechos desde la perspectiva del materialismo histórico con frecuentes críticas a los partidos históricos armenios Hunchakián y Tashnagtsutiún.

El movimiento de los Jóvenes Turcos y su partido Unión y Progreso (İttihat ve Terakki Cemiyeti) generó inicialmente grandes esperanzas en los sectores que cuestionaban el despotismo del régimen del Sultán Abdul Hamid II y exigían el establecimiento de un régimen constitucional. Entre estos sectores se encontraban muchos miembros de las minorías nacionales del imperio, incluyendo partidos armenios (Kirakosyan destaca la posición en cierto modo ingenua del Tashnagtsutiún al respecto). El libro comentado procura descifrar las razones que hicieron que tras dos décadas y media el movimiento de la Joven Turquía se convirtiera en un vehículo de odio racial y desembocara en las matanzas de 1915.

Kirakosyan observa que tanto las matanzas de la época hamidiana como las de 1915 fueron producto de una planificación gubernamental y no de un brote espontáneo y descontrolado de violencia étnica.

La parte más polémica de la obra es sin duda la que se refiere al papel de la masonería y su relación con otro movimiento contemporáneo, como fue el sionismo, especialmente en Salónica. La masonería en las palabras de Kirakosyan se ve como una influencia controladora externa; su análisis no contempla la posibilidad de que los propios actores políticos de la época la consideraran un recurso ideológicamente compatible y estratégicamente útil, sobre todo durante los años anteriores a la revolución de 1908 y al fallido contragolpe de 1909 que termina con el reinado de Abdul Hamid, cuando los Jóvenes Turcos eran todavía vistos por la opinión pública mundial como la esperanza modernizadora del imperio agonizante.

Es particularmente útil el análisis de Kirakosyan sobre la actividad de los exiliados en París durante la década de 1890, cuando exiliados otomanos, turcos, árabes o armenios, fundan una buena cantidad de periódicos dedicados a la crítica contra el gobierno de Constantinopla y a tratar de lograr respuestas de las potencias europeas. El papel de estas potencias será luego central en los años precedentes al genocidio, durante el mismo y después. Tanto Abdul Hamid II como quienes lo derrocaron lograron impedir que las potencias interfirieran con sus macabros planes. El autor es muy crítico sobre la realpolitik desplegada por ellas.

El investigador lamentará enormemente la falta de un índice de materias y quizá también la forma incompleta en que se citan algunas de las fuentes (por ejemplo: “Lenín, V. I., Obras Completas, 4a edición, Ereván”, donde falta página, idioma y editorial; o “Periódico Armenia, Marsella”, [sic]).

No obstante, esta traducción del libro de Kirakosyan es sumamente valiosa como lectura y como obra de consulta.

Publicado por

Pablo Tornielli

Leyes, política, idiomas, culturas, música, literatura

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