Al-Mutanabbi en el menú de Borges

El impreso de «La Rosa Blanca» con texto agregado por Borges (pulsar para agrandar).

Corría la década de 1940. Jorge Luis Borges y otras personas fueron a comer a un restaurante árabe en Buenos Aires. En un impreso bilingüe con los datos del establecimiento y un texto manuscrito en árabe, Borges agregó, en dos líneas horizontales, un verso de Al-Mutanabbi cuya traducción como veremos tiene un error. Alguien conservó la reliquia, que fue publicada en Francia veinte años después.

La publicación

Cahiers de l’Herne, 1964

La publicación anual Cahiers de l’Herne, de París, solía dedicar cada volumen completo (de 400 ó 500 páginas) a un escritor. El número de 1964 es el de Borges y tiene testimonios de personas cercanas, correspondencia, textos hasta entonces inéditos, ensayos, entrevistas, bibliografía. Al final hay una sección titulada Iconographie, donde se encuentra (sin número de página) un facsímil con el pie: “Vers d’un poète arabe écrits par BORGES sur un menu de ce restaurant de Buenos Aires” (“versos de un poeta árabe escritos por Borges sobre un menú de este restaurante de Buenos Aires).

¿La fecha?

Algunos datos nos ayudan a estimar la fecha de esa comida: el número de teléfono (“T.A. 32-0771”) y el hecho de que Borges podía todavía escribir de puño y letra con su característica letra de imprenta, minúscula en todo sentido. Se diría que es de la década de 1940.

El hotel y su dueño

Leemos en español: “Hotel La Rosa Blanca, de Julio Abrán”, y más abajo la versión libre en árabe, que en realidad dice: “Locanda de la Rosa Blanca, dueño: Jalil Ibrahim” (لوكندة الوردة البيضاء لصاحبها.. خليل إبراهيم). En aquella época no era raro que los nombres y apellidos árabes se reemplazaran por traducciones o adaptaciones.

La dirección

La dirección Paraguay 634, entre Maipú y Florida, a una cuadra de Plaza San Martín, corresponde al área donde hace ciento veinte años estaban las oficinas y negocios de los inmigrantes originarios de Siria y Líbano. El eje de esta concentración era la calle Reconquista desde la plaza hasta la avenida Córdoba aproximadamente. Para la fecha en que Borges fue a comer por allí, esa colectividad ya había comenzado a instalarse en otros barrios, como Palermo Viejo. El itinerario del escritor era inverso: había dejado hacía muchos años Palermo Viejo y según parece desde 1944 vivía a tan sólo una cuadra de La Rosa Blanca, en Maipú 994.

El poeta árabe, el poema y el error

De puño y letra escribió Borges:

El caballo, el desierto, la noche, me conocen; // El huésped y la espada, el papel y la pluma // (Al-Mutanabbi) – scripsit Jorge Luis Borges

Este verso de Al-Mutanabbi, poeta del siglo X, es posiblemente el más citado de toda la literatura árabe. Pero en la cita Borges reproduce un error del que no pudo haber sido el culpable, porque para cometerlo es necesario saber algo de árabe y él sólo comenzó a estudiar ese idioma unas cuatro décadas después, en Ginebra. Dice el verdadero texto:

El caballo, la noche y el desierto me conocen // La espada y la lanza; el pergamino y la pluma

Lo escribimos en español como si fueran dos versos, pero en realidad es uno solo; la cesura se marca separando los dos hemistiquios:

الخيل والليل البيداء تعرفني                 والسيف والرمح والقرطاس والقلم

El inexistente huésped sale de la confusión entre “saif” (سيف), espada, y “daif” (ضيف), huésped. En el entrevero se ha perdido la lanza, mientras que “saif” se ha desdoblado en espada y huésped. No encontré el texto original donde está este error que Borges no pudo haber inventado, ¿quizá en alguna traducción inglesa?

Líneas agregadas por Borges. El ‘huésped’ es producto de un error de traducción.

El menú (o la comanda)

Milanesa con papas (ميلانيسا مع بطاطا)

¿Qué dice el texto manuscrito en árabe? Se puede descifrar: sopa de fideos, zucchini (kusa) con carne, kafta y kebbe en bandeja (o en asadera, es decir no al fierrito), milanesa con papas, carne asada. No sabemos si esta lista ecléctica representa la comanda o los platos del día.

Los trazos que para don Julio Abrán / Jalil Ibrahim eran un simple menú, a Borges le hacían evocar a su colega iraquí de un milenio atrás, conocido hasta hoy como el mayor de los poetas árabes. Abrán no necesariamente había leído a Al-Mutanabbi; Borges no podía advertir el error bastante grueso en la traducción. Vagaban los dos entre lo cotidiano y lo inmortal.

Publicado por

Pablo Tornielli

Leyes, política, idiomas, culturas, música, literatura

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